Somos un grupo de liberacionistas a los que nos gusta conversar de política. Entendemos la participación política como un deber social para:

●	incidir, 
●	proponer, 
●	generar opinión, 
●	ejercer presión social, y 
●	procurar que las recomendaciones sean tomadas en cuenta

En el año 2004 el Partido nos llamó para que colaboráramos en la preparación del Congreso Ideológico “Daniel Oduber Quirós”, pasado el evento, quedamos matriculados en el intercambio de opiniones, el debate, la polémica y el análisis del acontecer político nacional e internacional.

Era habitual que nos reuniéramos en la casa del compañero Luis Fernando Díaz Jiménez, que quedaba en La Isla de Moravia. “¡Nos vemos en La Isla!”, se convirtió en una frase cotidiana.

Un grupo con integrantes de distinta formación y experiencias, siempre encuentra temas para el menú. Hablamos “de marco a marco”, del contexto internacional y del nacional, de temas coyunturales y de los retos del futuro.

Efectivamente, el contexto mundial después de la II Guerra, lo marcó las sociedades solidarias y fuertes organizaciones sociales, luego pasamos por el “Consenso de Washington” y un occidente liderado por Ronald Reagan y Margaret Tatcher, hasta llegar al mundo unipolar que está cediendo ante China.

Pasamos de una Costa Rica homogénea, con una religión dominante, una economía rural y basada en la agricultura, personas descalzas, sin dientes y muchas analfabetas, a la Costa Rica que nace en la II República, cuando la sociedad costarricense comenzó a conformarse por grupos con causas y objetivos propios y que parecen separados los unos de los otros, más educada, una economía diversificada, de muchos credos, población LGTB+ fuera del ropero, familias más pequeñas, menos ruralizada, y un Estado con instituciones fuertes.

Unos años después, reconociendo la potencia del Foro La Isla, se nos asignó construir la propuesta del Código de Ética del PLN. Un gran honor que llevamos a cabo y que fructificó cuando era más oportuno. Como agradecimiento, se nombró a uno de los nuestros, nada menos que a Manuel Carballo Quintana como el primer presidente del Tribunal de Ética y Disciplina.

Reunión tras reunión durante más de dos décadas, permiten que en paralelo todos conozcamos: qué nos causa alegría, angustia, placer y sufrimiento. Conocernos ha sido un proceso interesante, nos permite soportarnos, diferir con vehemencia sin lastimar una amistad que se perfecciona día a día.

Confesamos a viva voz, que estamos del lado del BIEN COMÚN. Como nos enseñaron los filósofos griegos clásicos. El BIEN COMÚN es el fin supremo de la comunidad política (pólis) y la condición indispensable para que el ser humano alcance la virtud y la felicidad plena (eudaimonía).

SÓCRATES: Estableció que lo importante no es meramente vivir, sino vivir bien y con justicia, subordinando los intereses particulares al BIEN COMÚN con respeto de las leyes y el orden moral.

PLATÓN: Expuso en “La República” que el BIEN COMÚN se logra mediante la justicia, entendida como el cumplimiento armónico de la función que le corresponde a cada clase social (gobernantes, guardianes y productores) por el bien del Conjunto.

ARISTÓTELES: Afirmó que «la justicia es el BIEN COMÚN» y que el ser humano es un «animal político» que solo puede realizar su naturaleza y alcanzar la felicidad a través de ella.

Entre los filósofos modernos, nos encontramos a Jeremy Bentham (1748-1832) quien resumió el utilitarismo como “el máximo bienestar para el máximo número”. No es muy distinto a lo expresado por José Figueres Ferrer en la II Proclama de Santa María de Dota, donde puso el norte político en el “bienestar del mayor número”.

Un país es una empresa colectiva cuyo dueño son todos sus habitantes. Mayorías y minorías deben gozar de un bienestar razonable, en convivencia pacífica y sin dejar a nadie atrás.

La SOCIALDEMOCRACIA permite llegar a ese destino, brindando oportunidades e invocando la equidad, trabajando para el BIEN COMÚN.

La fórmula es menos importante que el resultado y por eso abogamos por monopolios necesarios, libertad económica en mercados perfectos, empresa privada competitiva, empresa pública como reguladora del mercado y cuando la empresa privada no acepta el riesgo, intervención estatal para modular al comercio especulador.

Empresa privada, empresa pública, empresas mixtas y economía social como el cooperativismo, deben lograr las sinergias para mejorar la vida del costarricense, cada una en su trinchera y complementándose.

La división del trabajo solo es posible si confiamos los unos en los otros y el fin debe ser el beneficio del ser humano. Si la vida de las personas no mejora, revisemos la ruta sin cambiar un destino ambicioso, merecido y mejorado.

No todo debe quedar en manos de las reglas del mercado, sobresale la comida (en cantidad y calidad), agua (intradomiciliaria y potable para consumo y abundante para los demás usos humanos), aire limpio, techo y descanso (reparador) y homeostasis.

Esto es apenas el primer nivel de la “Pirámide de AMaslow” (1943), que no era un político. Si el Estado no garantiza ese primer nivel de necesidades biológicas básicas, no está haciendo bien las cosas para conseguir el “bien común”.

En el siglo XXI se le deben de agregar necesidades modernas como:

  • No discriminación por: ingreso, raza, credo, edad, sexo, nacionalidad,
  • Energía,
  • INTERNET,
  • Seguridad,
  • 4 niveles de salud: Promoción, Prevención, Curación, Rehabilitación
  • Infraestructura
  • Educación de calidad mundial
  • Transporte
  • Trabajo
  • Mecanismos de Equidad, para los menos afortunados
  • y demás factores esenciales para el desarrollo individual y colectivo.

La educación pública y privada debe regresar a máximos estándares de calidad, para alcanzar a la mejor educación del mundo. El costarricense debe pasearse en el extranjero como ciudadano de primera. Paralelamente debemos cultivar el espíritu, “¡para qué tractores sin violines!” y que nuestra gente solo tenga hambre de teatros, óperas, sinfónicas, esculturas, poesía, pinotecas …

Uno de los problemas sociales que no hemos sabido resolver, es la incapacidad del más vulnerable para proteger sus intereses.

Las personas que tienen resueltas sus necesidades más elementales, dispone de capacidad de organización y se convierte en grupos de presión política para proteger sus intereses. Eso está muy bien!! La democracia lo permite y fomenta. Es legítimo y deseable.

Las personas más vulnerables, que viven al día, sin saber si comerán al día siguiente, no pueden hacer uso de ese instrumento que les brinda la democracia. Carecen de “músculo político”.

Es el “administrador” o gobernante que cuando tiene sensibilidad social, el que puede compensar esa debilidad.

El pobre está encerrado en su paradigma, en un círculo vicioso que no es capaz de romper.

Las amenazas a la paz social, deben ser atendidas. El crecimiento económico y la inversión a largo plazo, por parte de la empresa privada, depende de esa paz social. El país es una empresa colectiva y el presupuesto social debe verse como inversión y jamás como gasto.

Existen razones morales, éticas y espirituales para nunca acostumbrarnos al abandono de grupos de personas abandonadas, pero también otros argumentos, no es conveniente para el conjunto social. En la Revolución Francesa, la burguesía se aprovechó de ellos. Son gente fácil de engañar y sin conciencia de clase. El chavismo autoritario, usa el populismo para engañar, dividir, y degradar las conquistas. Inaugura con bombos y platillos una mega cárcel, al mismo tiempo que cierra al INA en Limón dejando al garete a 394 estudiantes y sus sueños.

Debemos aplaudir cuando una iglesia, una ONG o un benefactor, asumen un rol en la tarea de la subsistencia social de individuos abandonados. Al mismo tiempo comprender que están ocupando un vacío que dejó el Estado. Ellos recurren a esa organizaciones en calidad de “limosneros”, agradecidos con las ayudas. La realidad es que ya no son derechos y que su dignidad humana se deteriora con cada limosna recibida.

En el Foro La Isla, construimos sueños y utopías. No aceptamos que nos despierten, no pensamos que vivimos en una realidad inmutable y que el destino ya fue trazado.

Estamos convencidos que parte de nuestro deber consiste en trascendernos, que divulgar pensamiento político es tan importante como discutirlo, que ampliar el círculo resulta indispensable en el debate de la ideas políticas. Algún esfuerzo hacemos utilizando herramientas como ZOOM, PodCasts Blogs y este portal.

Algo así es lo que somos…

Foro La Isla
Partido Liberación Nacional